“ y pensé : si tuviera un niño, ahora jugaría con él y me perdería en él y lo besaría y lo haría reír. Y usaría al niño como protección contra mis sentimientos más profundos. Cuando sintiera: “No, no pensaré más en esto, es intolerable, insoportable,haría bailar al bebé. Creo que eso le ocurre a todas, todas las mujeres.Y es la causa de ese curioso aspecto de seguridad que vemos en las madres jóvenes: están a salvo de cualquier estado último de sus sentimientos porque llevan un niño en sus brazos. Y también es por eso que algunas mujeres llaman niños a los hombres.
Esas mujeres se llenan de hombres, se sacian hasta llegar a un estado de inhumanidad absoluta. Solo hay que ver la sonrisa taimada y satisfecha de las mujeres que dicen ¡los hombres no son más que niños!
(Katherine Mansfield. Diario -Enero 1914)
Conspiración
Esas mujeres en esas ventanas
agudeza de hembra
potenciada de madrugada
Mujer la ausencia de tu hombre
es una burla a tu casa en orden
Esas mujeres cantan mal aguero
Cinco treinta de madrugada:
tu hombre te dictó el olvido
Mujer: sin marido no morirás
tampoco perderás tu puesto en la ventana
Unida junto a las que te chusmeaban
estarás augurando olvidos
de otras mujeres con marido
alimentándote de miradas y de juicios

1 comentario:
Mansfield escribe esos cuentos con situaciones tan pequeñas, pero deja intuir que algo más grande se mueve debajo.
Dejo un link de un cuento que me encantó:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/mansfi/canario.htm
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