Yanina recrimina a su marido porque cada vez que almuerza le arroja le arroja pedazos de pan al perro. Pero al perro no le gusta el pan, lo deja tirado por cualquier lugar y vuelve a pedir ( la acción del perro es asunto de otro cuento)
Yanina enojada con Hernán:
-¿para que le das si no lo come?.Sabes que lo deja tirado, y después lo tengo barrer.
-Es que me parte el corazón cuando me pide así- contesta Hernán (aunque nunca le convida del platillo principal, solo el pan, pero ese es asunto de otro cuento)
Entonces ella le contesta:
-Amar es comprender.
Y se va a la habitación. Hoy no piensa barrer, ni levantar los platos. Que lo haga él. (ella hace esto para que la respete, pero eso es tema de otro cuento)

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