
Un amigo se diferenciaba de otro, por ser el más creativo.
Este último le pidió un día que le explicara como hacía.
Tomando lápiz y papel le dijo al aprendiz que se pusiera a escribir un poema , con su mejor voluntad: fisica y espiritual. Comenzó y de repente el amigo creativo empuja el codo del escribiente, arruinándole la caligrafía.
Y le dice:
-Eso es lo que hay que hacer, pero aplicado a todo tu ser y sin garantía de éxito. Y es sólo un modesto primer paso, que tampoco nos dice cuál será el segundo.

1 comentario:
muy bueno, saludos desde Rosario
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